miércoles, 18 de marzo de 2015

The Black Keys: Renovarse o morir

Si hay una banda que ha ido evolucionando a lo largo de su trayectoria esos son The Black Keys. Lo malo es que ese cambio no ha gustado a todo el mundo. Desde un sonido más cercano al blues más oscuro y garajero, Dan Auberbach y Patrick Carney, hasta un aire más cercano al soul, con producciones más limpias y canciones que han pegado fuerte en todo el mundo como el manido The Lonely Boy.


En La Estación Seca hemos querido hacer un repaso por la dilatada carrera del dúo y en este enlace lo puedes escuchar

lunes, 9 de febrero de 2015

Nuevo programa de La Estación Seca: Tom Petty & The Heartbreakers



Ya está disponible el nuevo programa de La Estación Seca dedicado a Tom Petty & The Heartbreakers. Durante una hora analizamos la carrera de uno de los grandes compositores de la música americana y escucharemos clásicos como American Girl o The Waiting. Escúchalo en la web de Radio Universidad o aquí 





martes, 3 de febrero de 2015

Nuevo programa: Discos conceptuales

¿Qué tienen en común The Beatles, The Who, Rush o The Decemberists? Todos grabaron algún álbum conceptual y en La Estación Seca te contamos más sobre ellos.




Escúchalo aquí

miércoles, 28 de enero de 2015

Tom Waits: Swordfishtrombones

Tom Waits-Swordfishtrombones.


En el año 1983 Tom Waits presenta su octavo disco (contando la banda sonora de Corazonada). A pesar de que a lo largo de su carrera ya se han intuido algunos momentos de lo que está por llegar, este nuevo disco, Swordfishtrombones, supone un giro radical en la discografía de Waits. Poco queda del crooner (algunas canciones del álbum continúan manteniendo ese espíritu), de ese ambiente a taberna y whisky, de guantes con los dedos cortados y cigarrillos sin filtro que se respiraba en sus primeras obras.

Swordfishtrombones es la primera referencia de Tom Waits para el sello Island y la primera fuera de Asylum, el sello en el que ha estado refugiado durante esos primeros ocho discos, y el primer trabajo producido por él mismo. Siempre se ha hablado de la importancia de Kathleen Brennan, su mujer desde 1980, en el giro estilístico de Waits ya que estuvo muy presente en todo el proceso de grabación del disco.

Sea como fuere, con inspiración de su mujer o sin ella, Waits cambia el cabaret por la chatarra y las cañerías; los arreglos orquestales por la música que producen el banjo, la gaita o el trombón;  su voz clara por una voz más rasgada; el imaginario estético del típico crooner por un ambiente barroco con canciones que muchas veces no superan los dos minutos, dando cabida al blues más primitivo, al jazz, al country,   y todo bajo una influencia enorme de otro grande de la música: Captain Beefheart.

El disco se abre con “Underground” en la que una percusión casi militar nos va marcando el paso sobre el que un punteo de guitarra y el recital de Waits se van desarrollando para marcar el inicio del álbum. Una canción que ya nos muestra por dónde vamos a ir.



La siguiente canción, “Shore Leave”,  nos presenta al soldado que escribe a casa desde un país lejano y se acompaña de una música caótica con un montón de arreglos de diferentes instrumentos que consiguen dar una imagen lacónica a la situación.

Algunas canciones del álbum nos muestran al Waits más tradicional, y son composiciones que podrían encajar en sus discos anteriores: “Johnsburg, Illinois”; “In the Neighborhood” o “Soldier Things”.



El cupo de canciones instrumentales queda cubierto con “Dave the Butcher”, “Rainbirds” y la preciosa “Just another sucker on the vine”.



Frank´s wild years” nos muestra al Waits más transparente y desnudo. Una canción sin apenas música y con la letra hablada nos cuenta la turbulenta existencia de Frank.



La canción que da título al disco, "Swordfishtrombones",vuelve a traer la historia de un soldado, en este caso, de un soldado que vuelve a casa después de la contienda.



Down, down, down” es posiblemente la canción mas Captain Beefheart de todo el álbum. Waits se hace acompañar de una banda que consigue sonar a blues primitivo y muestra su voz rasgada y forzada como nunca.

Ese sonido de blues primitivo y cavernícola lo volvemos a encontrar en el tema “Gin Soaked Boy”





Swordfishtrombones” es un disco que no es fácil de escuchar, pero que acaba enganchando. Es la producción más experimental de Waits hasta la fecha y el inicio de una de las etapas más icónicas de la carrera de Tom Waits. 

domingo, 25 de enero de 2015

jueves, 6 de junio de 2013

Wolf People

Una de las bandas más interesantes que hay en el panorama musical actual es, sin duda alguna, Wolf People. Procedentes de las islas británicas, en sus discos se puede encontrar una mezcla casi perfecta entre el folk británico de los años 60 (los guiños a Fairport Convention son más que evidentes) y sonidos más pesados que pueden ir desde los Sabbath hasta Tool. Un grupo complejo, pero una vez que entras en su mundo es muy difícil salir. Esta canción, All Returns, pertenece a su último disco: Fain.



lunes, 20 de mayo de 2013

¿Dónde está Rodríguez?





La primera pregunta que me vino a la cabeza al terminar de ver el documental Searching for a SugarMan de Malik Bendjelloul fue: ¿cómo es posible que Rodríguez no hubiese triunfado en la música? Sixto Rodríguez es un músico de origen mejicano, pero afincado en Detroit, que en 1970 publicó su primer disco, Cold Fact. Fue en ese año cuando fue descubierto por dos miembros de la prestigiosa compañía Motown mientras tocaba en un tugurio de su ciudad, y un año más tarde grabó la continuación de ese primer disco bajo el nombre de Coming for Reality. Pero la carrera de Rodríguez se disolvió como un azucarillo a pesar de una voz que suena propia, una maravillosa guitarra acústica que se desgarra acompañando a unas letras de claro contenido social o unas deliciosas grabaciones como la propia «SugarMan», «I wonder» o «Can’tgetaway» que, escuchadas ahora con la perspectiva que nos da el paso del tiempo, deberían haber elevado a su autor a un estatus mucho mayor.

Sin embargo, de alguna manera, una copia de su primer disco llegó a Sudáfrica y allí se convirtió en un auténtico ídolo para los jóvenes del país que vieron en las letras de sus dos discos los ingredientes necesarios para su lucha contra el apartheid que desde la década de los 40 sometía a la población negra. Y continuando con esa carrera que se podría considerar maldita, y gracias al bloqueo internacional que sufría Sudáfrica por culpa de sus políticas, Rodríguez nunca fue consciente del éxito que generó en el país de Nelson Mandela, del que ni siquiera pudo recoger los beneficios que se supone que generó la venta de más de medio millón de copias que, hasta mediados de los 90, había conseguido con Cold Fact. Para terminar de rematar el mito de Rodríguez, en Sudáfrica corría un rumor sobre un trágico final: el cantautor habría decidido poner fin a su vida en mitad de un concierto pegándose un tiro en toda la sesera. Mientras buscaban corroborar este rumor, dos fanes de Rodríguez descubren que todo era una burda especulación y que Rodríguez seguía vivo. Y ese es el argumento del documental que ha conseguido hacerse con la estatuilla a este género en la gala de los Óscar. Los dos fanes consiguen ponerse en contacto con su ídolo y cumplirán uno de sus sueños y el de muchos de sus compatriotas al conseguir llevarlo de gira a Sudáfrica por primera vez en Marzo del 98.
Dejando de lado algunas lagunas que se pueden apreciar en la técnica detectivesca y celebrando que no se centre en la parte biográfica del músico, todo el mundo que sienta algo por la música debería acercarse a la historia de Rodríguez, y posiblemente quedará rendido con las canciones de este artista, mezcla del mejor Dylan y de Nick Drake (no tanto por estilo, si no por el poso de tristeza que se intuye en sus grabaciones).